"Alfredo golpeaba mucho a mi hija cuando estaba embarazada, él era un paciente psiquiátrico"
/// Por María Eugenia Vega
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/// Por María Eugenia Vega
Mónica cuenta que la relación entre Alfredo y "Anto", como la llaman ellos, era muy neurótica. Que no salían de la pieza y que se vivían peleando. Que él era extremadamente celoso porque había tenido un golpe muy profundo. Su exmujer, la madre de su hija de 6 años, lo dejó por el amigo y se fue, dejándole finalmente a su pequeña. Ese hecho le hizo tanto daño que terminó con tratamiento psiquiátrico y medicación, pero que al final no tomaba las pastillas. Al menos eso es lo que asegura la familia Moya. "Tenemos la certificación de que esto es verdad y lo vamos a aportar como prueba en el juicio", dijo Mónica, quien se encuentra preocupada por cómo se desarrollará el proceso judicial que definirá el futuro de su hija. "Yo no estuve de acuerdo en que se casaran, tomaron la decisión en muy poco tiempo. De hecho, yo me enteré por su estado de WhatsApp. Antonella era una chica muy difícil, pero no estaba loca ni era violenta como dicen".
-¿Por qué estaba distanciada de Claudia?
-Porque era una chica difícil. Me hacía pasar muchas rabias porque yo le decía que hiciera "a" y hacía "b". A los 14 años se quedó embarazada. Estaba a dos meses de cumplir los 15 y con todo listo para su fiesta, se quedó embarazada de un hombre de 24 años. El chico vino y me lo dijo; yo no lo podía creer. Era un chico que había conocida en la Iglesia Evangélica. Yo la acepté y toda la familia la apoyó. El chico me dijo que se iba a hacer cargo, pero después se separaron y ella conoció a otra persona con quien tiene otra hija. Yo con el tiempo me fui distanciando.
-¿Qué pensó cuando su hija vino a decirle que se casaría con Alfredo?
-Yo me enteré por un estado de WhatsApp, pero cuando Anto vino a decirme que se casaba, me pidió que le hiciera el vestido de novia a ella y a las nenas. Me contó que él tenía una hija y que quería que estuviera vestida como mis otras dos nietas. Llevaban recién dos meses de novios. Un día vino a medirse y la noté con cara desencajada. Pero como no me gustaba meterme en sus cosas nunca le dije lo que pensaba. Tenía ganas de preguntarle que por qué se casaba. Yo no estaba de acuerdo.
-¿Usted no tenía relación con él?
-No mucha. Cuando me lo presentó hablé poco con él. Le arreglé el traje para que se case con mi hija. Tomábamos mate, me confiaba cosas de su infancia. Él vino a depilarse a la Estética de Antonella porque la vio antes, en una foto; y con esa excusa, se acercó a ella, porque dijo que le había gustado desde que vio su fotografía.
-¿Cómo fue la relación entre ellos luego del matrimonio?
-Muy conflictiva. Yo estaba distanciada de ella, no nos llevábamos muy bien, pero les permití venir a vivir un tiempo acá, porque Alfredo no trabajaba y no tenían dinero para pagar un alquiler. Era difícil porque no se hacían cargo de ninguno de los gastos, entonces no los hablaba. A él solo lo saludaba. Yo llegaba y ellos estaban metidos en la pieza, para que no le dijera nada a él, porque Alfredo no quería trabajar. El salía de la habitación a las 6 para ir al baño y se volvía a meter y no salían más. Antonella estaba tan sometida que comían arriba de la cama. Se armaba cada pelea entre ellos allá adentro, piñas iban y volvían. Un día vi un movimiento raro. Era un Viernes Santo. Yo sentí un ruido en el fondo como de tropel y la escuché a ella llorando. Ella le gritaba "¡ándate vos!" y él le respondía "¡no, nos vamos a ir los dos! Cuando yo fui a ver estaba ella tirada en el piso, ya embarazada, él la estaba pateando. Les dije que se fueran los dos porque no podía entender que ella permitiera que le pegara como lo hacía. Pero la relación fue así de conflictiva durante todo el año. Un día, al mes de haberse casado, él la atropelló con el auto y la arrastró varios metros en la calle. Lo hizo delante de la nena más grande y ella fue quien salió corriendo y le pidió a la Policía que la ayudara. Yo le dije a él "no se golpeen tanto, porque ella se cae y se pega en la cabeza y le pasa algo, la vas a tener que pagar por nueva. Lo mismo te puede pasar a vos, Alfredo, si se siguen pegando". Él me dijo que ya lo iban a arreglar. Pero la verdad es que él era extremadamente celoso. No la dejaba en paz. Llegaba a meterse con ella al baño y ella le pedía que la dejara hacer sus necesidades, tranquila. Él tenía una obsesión porque tenía miedo que ella lo engañara. De hecho, presentaba todo tiempo partes médicos para quedarse en la casa con ella, así perdió un trabajo. Cuando él llegaba se intercambiaban los teléfonos para revisarlos. Él pedía permiso en el trabajo para llamarle por teléfono desde la puerta y verificar si ella estaba adentro y si era verdad lo que le decía. El tema es que no tenían dinero para irse porque ninguno de los dos trabajaba. Ella decía que él no la dejaba hacerlo.
-¿Y por qué no le recomendó que lo denuncie?
-Por qué ella quiso hacerlo, pero él tenía contactos en la Comisaría de la Mujer y le dijeron que, si hacía algo en su contra, le iban a desaparecer la denuncia. La verdad es que no puedo entender por qué ahora dicen que era él el que la quería denunciar por golpearlo. Alfredo era de contextura física grande, con fuerza y ella era chiquita y flaca. Si la vieras a su lado, flaquita. Entonces, que digan que ella le pegaba a él... si ella hizo lo que hizo, hay una vida que no está y hay que pagar eso, pero que se digan las cosas como son. Porque Alfredo Turcumán no era un santo. No se justifica su muerte, pero ella tampoco era una diabla como dicen. Digamos la verdad.
-¿Qué pasó esa noche de la tragedia?
-Ellos habían discutido en el auto y se bajaron peleando. Los vio el padre de una de sus hijas que estaba esperando que llegara para entregársela. Lo que pasó adentro de la casa, solo lo saben ellos, pero hay cosas que se han contado incompletas, y que descontextualizan lo que realmente sucedió. Los audios, por ejemplo. Pasaron el audio del 911, pero mientras ella llamaba su hija había salido a pedir ayuda. Ella después llamó a la ambulancia y la encargada le fue indicando qué tenía que hacer. Ella lo reanimó esa noche, no lo abandonó como dicen. Ese audio no se conoció, por ejemplo. Después, otra cosa que se dijo fue que Alfredo llegó inconsciente al hospital y no fue así. Él llegó consciente con una herida. Sangraba poco, porque su lesión había sido interna. Tenía síntomas de hemorragia, pero no le dieron mayor atención. Cuando tuvo el paro cardiaco a Alfredo lo operó un clínico, porque el cardiólogo nunca llegó. Eso tampoco salió a la luz. A ese chico se lo comieron los médicos, que no lo asistieron como correspondía ni a tiempo.
-¿Cómo fue el reencuentro con su hija después de que cayera detenida?
-Cuando vi a mi hija en el penal, por primera vez, nos abrazamos y lloramos. Ella me pidió perdón por lo que había pasado. Yo le dije 'acá nos hemos muerto todos, no solamente Alfredo. Fue una tragedia para ambas familias. Nunca la vi llorar porque es una persona fuerte, pero sabemos que lo hacía cuando nosotros nos íbamos. Está con su bebé de seis meses allí porque la criatura necesita de su mamá, pero no la está pasando bien. Está rodeada de mujeres que tienen abstinencia por falta de drogas. Se dijo que ella había agredido a una interna, pero no es cierto, fue al revés. Ella no es una persona violenta. Siempre fue alegre, todos en la zona la conocían y sabían cómo era. Ella ahora se arrepiente de no haber dejado a Alfredo, a tiempo.