“Tenemos que concentrarnos en el combate contra el tráfico de seres humanos y los traficantes”, a los que Tusk calificó de asesinos. “Podemos hablar de asesinos porque son directamente responsables de la muerte de miles de personas”, afirmó.Desde Ginebra, el representante especial para la Migración y el Desarrollo de la ONU, Peter Sutherland, pidió “una respuesta europea como parte de una respuesta global” y sugirió organizar una conferencia internacional sobre la cuestión.El canciller austríaco también respaldó la idea de impulsar una conferencia internacional.“Durante la crisis financiera de 2008 hicimos todo lo que pudimos para impedir el colapso de los bancos y del sistema financiero. Ahora debemos demostrar los mismos esfuerzos para que el derecho de asilo sea garantizado”, afirmó Werner Faymann.En el frente político, los países de la UE están divididos sobre cómo responder a la crisis.Alemania, la principal economía del continente, se comprometió a recibir a 500.000 refugiados cada año a medio plazo y la canciller Angela Merkel vaticinó que su llegada cambiará profundamente el país.Merkel también advirtió de que la propuesta del presidente de la Comisión Europea para acoger a 120.000 refugiados en los países del bloque es sólo “un primer paso”, porque el número de refugiados es muy variable.
Según el plan de Jean-Claude Juncker, que será presentado, Alemania tendría que acoger a 31.000 personas, Francia 24.00 y España casi 15.000.Esta división entre los 28 países del bloque quedó plasmada por la votación en Hungría de un proyecto de ley para acelerar la construcción de un muro en la frontera con Serbia, para impedir la llegada de migrantes. Las escenas de caos en toda Europa han puesto de relieve las dificultades de los gobiernos para controlar la llegada de miles de personas que huyen de la guerra y la miseria desde Oriente Medio y África.En Grecia, el ministro de Migraciones admitió que la isla de Lesbos está “a punto de explotar” por la llegada de miles de personas.Las autoridades decidieron ampliar sus capacidades para atender a los 30.000 refugiados que, según la ONU, se encuentran repartidos en varias islas del mar Egeo, 20.000 de ellos sólo en Lesbos.En las últimas horas, la tensión ha ido en aumento en esta isla, donde guardacostas y policías armados con porras intentaban controlar en el puerto a cerca de 2.500 personas que querían subir a un ferry con dirección a Atenas.“Fueron tres días horribles (...) No hay habitaciones, no hay hoteles, no hay baños, no hay camas, no hay nada”, explica Husam Hamzat, un ingeniero sirio de 27 años procedente de Damasco que ayer consiguió, tras horas de espera, los papeles para salir de la isla.“Llevo aquí ocho, nueve días, ni siquiera lo sé”, afirma Aleddin, un estudiante de ingeniería bloqueado en Lesbos y que intenta llegar a Alemania para reunirse con su hermano. “Algunos llevan aquí 14 o 15 días, al gobierno (griego) no le importa”, asegura.
Fuente: AFP vía Noticias Argentinas