El operativo se reanudará el jueves 25 de marzo, cuando los profesionales del municipio inicien el recorrido por las 10 pescaderías que ofrecen productos en fresco en Capital. Allí llevarán adelante control de la temperatura y de las condiciones del pescado, el PH que presenta el producto y las condiciones sanitarias.
Recomendaciones para comprar pescados y mariscos
El pescado fresco debe presentar:
- Olor a mar, en ocasiones un ligero olor a pescado, pero nunca olor a amoníaco.
- Los ojos siempre brillantes, no hundidos.
- Las agallas rojas, las escamas adheridas al cuerpo y su carne firme; no debe ceder ante la presión del dedo.
- Pigmentación viva y brillante.
- La columna vertebral firmemente adherida a los músculos, si se la intentara separar de ellos, debería romperse.
- La sangre roja y brillante (si el pescado no está fresco, el color se vuelve marrón pardo).
En cuanto a camarones y langostinos, observar que no presenten manchas negras, olor desagradable o desprendimiento entre cabeza y tronco. Los calamares deben tener una piel lisa, suave y húmeda, sin manchas, con ojos brillantes y salientes y su musculatura, consistente y elástica. Por su parte, los mejillones y otros moluscos deben tener las valvas cerradas y una vez cocidos, abrirse. Se recomienda que las pencas de bacalao salado tengan un aspecto seco y sin puntos rojos o negros en su superficie.
Recomendaciones para la conservación
- Una vez adquiridos, los pescados y mariscos, deben refrigerarse de manera inmediata para evitar el corte de la cadena de frío.
- Mantenerlo no más de 1 o 2 días en la parte más fría de la heladera y hasta 3 meses en freezer.
- Evitar descongelar y volver a congelar los pescados y mariscos.
- Al descongelarlos, no hacerlo a temperatura ambiente y una vez preparados, consumirlos lo antes posible.
- Consumir los pescados bien cocidos, especialmente en el caso de los grupos más susceptibles de la población: embarazadas, niños, ancianos e inmunosuprimidos.