“Utilizamos esta estrategia para sembrar expectativas en los alumnos a través de recursos que los adolescentes conocen y manejan a la perfección. Poder combinar esto con herramientas pedagógicas fue clave para que pueda incorporar nuevos contenidos”, destacaron desde la materia.
Así, cada semana se publicó un meme relacionado con los temas estudiados, dando después el espacio para que los alumnos se expresen. Al llegar al final de la cursada, se realizó un concurso de memes científicos, donde los estudiantes pudieron expresar y mostrar conceptos adquiridos en el transcurso de la materia.
La participación no fue sólo a través de la creación de memes, sino votando por aquellos que consideraban los mejores. Esta estrategia generó en los alumnos un espíritu de sana competencia y mayor fluidez en la relación docente-alumno que estuvo limitada a las clases en forma remota.
La experiencia trascendió el espacio áulico: los resultados de esta metodología fueron presentados en el 5° Congreso Argentino de Ingeniería (CADI/CAEDI 2021).
“Los alumnos pudieron desarrollar diferentes capacidades cognitivas, psicomotoras, de comunicación y de inserción social. Por otro lado, también permitió obtener un feedback para mejorar los procesos de enseñanza-aprendizaje y poder hacer foco en las necesidades emocionales que los alumnos estaban viviendo”, concluyeron desde el ITBA.