El ganador, un hombre vagabundo de 60 años, no podía creerse que había ganado. Pero la historia no acaba aquí, lo más sorprendente es que este boleto había sido un regalo anónimo que recibió en la noche de Reyes.
Según explicó el empleado de la ONCE, el ciudadano le contó que estaba viajando desde Andalucía esa misma noche de Reyes y mientras se resguardaba en una estación de autobuses de Ávila, una persona anónima le entregó un cupón.
A lo largo de todo su camino guardó el billete, y fue en un albergue cuando recordó que lo tenía y decidió comprobarlo a la mañana siguiente. Habían pasado más de 10 días, pero la sorpresa fue mayor cuando descubrió que estaba premiado.
El problema fue al cobrar el premio, que como había perdido el DNI y no tenía otro documento de identidad necesario para solicitar el cheque, tuvo que buscar una alternativa. En el diario local indican que el párroco de la localidad le prestó dinero para viajar hasta Valladolid, y pagar las tasas para recuperar su DNI. Tanto el premio como la ayuda de las personas que se encontró cambiaron la vida de este hombre.