Mientras la agente aleja al chico de piel clara y lo deja sentado en un sofá indicándole que no se mueva, el policía varón se sienta sobre el muchacho tirado en el suelo y lo esposa. Acto seguido, la oficial se arrodilla y le presiona la espalda para mantenerlo en esta posición.
"Es porque es negro. Son motivos raciales", se oye decir a un testigo.
Tras el incidente, la madre de Kye, Eboné, dijo en una entrevista a la NBC que el arresto de su hijo "no tiene sentido". "No hacen falta dos policías para detener a un adolescente de 14 años que no se resiste, mientras que el otro chico queda libre y sigue mostrándose agresivo hacia mi hijo", señaló.
La mujer estaba agradecida de que su hijo, quien se había metido en la pelea para defender a su compañero, aún más pequeño, estuviera bien. Aunque, según confesó, quería que los dos oficiales fueran despedidos.
Cuando la Policía local se dio cuenta del video que había escandalizado la Red, se inició una investigación al respecto, según indica la carta del alcalde de Bridgewater, Matthew Moench, publicada este miércoles.