“Los médicos pensaron que eran gemelos durante el embarazo porque era muy grande, aunque solo pudimos ver uno en las ecografías”, dice Amber, de Aston, Oxfordshire. “Era algo que ya venía escuchando hace mucho, de hecho, me lo llegué a creer, a todos lados que iba, siempre recibía algún comentario”, agregó.
“Cuando salió, mi marido tenía la cara pálida y todos los cirujanos se miraban entre sí sorprendidos y riendo. Me la llevaron y me dijeron:” felicidades, has tenido un niño pequeño “, dijo entre risas a los medios británicos. “Estábamos tan contentos de que fuera solo un bebé y de que estuviera sana“, prosiguió.
“Durante la cesárea se necesitaron dos personas para sacarla y una para ayudarme a mi. Nada de lo que le compramos de ropa le quedaba, por suerte nos habíamos adelantado y compramos atuendos para bebés de 3 meses. El personal de salud debió buscar pañales más grandes, fue todo una odisea”, comentó.