“Lo bueno de la calistenia es que no se necesita ningún equipo específico para entrenar. Basta con el propio cuerpo, material casero como sillas, puertas, o también las instalaciones disponibles en playas y paseos. Eso sí, hay que practicarlo con la supervisión de un entrenador para que ayude a hacerlo de forma correcta y personalizada según la forma física y objetivos de la persona para evitar lesiones y sacarle el máximo provecho”, recomienda Ángel Santana, instructor de musculación y personal trainer.
En calistenia, explica el entrenador, se busca que la ejecución de cada ejercicio sea de la manera más controlada posible. A diferencia de otras disciplinas deportivas, se prioriza la calidad antes que la cantidad.
“Es un entrenamiento que implica el cuerpo completo, porque activa todas las cadenas musculares”, remarca Santana y agrega que es apto para todos los públicos, ya que se puede ajustar el nivel de intensidad, aumentando el número de repeticiones, haciendo el ejercicio más rápido o más lento, usando solo una mano o pierna, o combinando ejercicios.
“Para todos aquellos que decidan iniciarse en estos ejercicios, es imprescindible tener paciencia. Habrá que comenzar con un buen calentamiento para evitar lesiones y hacer series que no excedan las tres repeticiones”, advierte.
Los ejercicios más habituales son las flexiones, las dominadas libres o con ayuda, las sentadillas, el remo con peso libre, los crunches (para fortalecer el abdomen), las planchas frontales y laterales, los fondos de tríceps, el TRX (ejercicios en suspensión), el salto al cajón para trabajar pliometría, los fondos de pecho y los saltos a una pierna.