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“A veces nos encontrábamos ocupados, haciendo nuestra rutina diaria, estudiando, lavando platos y de la nada tocaban el timbre al azar. Estábamos un poco confundidos.”, contó Giglio Bernini en diálogo con el medio brasileño TV Record.
Y agregó: “Creímos que era un fantasma, porque de repente empezaba a sonar y nunca había gente en la puerta. También sospechamos que podrían ser niños jugando o alguien que quiera robar la propiedad”.
Como consecuencia y ante la preocupación familiar decidieron instalar cámaras de seguridad y al observar las imágenes se llevaron una gran sorpresa: era su perro Faísca.
“Nunca imaginamos que sería Faísca, porque no le enseñamos eso”, expreso Bernini quien aseguró que el perro estaba acostumbrado a salir de la casa y regresar por su cuenta.
“Se queda suelto en el patio, pero cuando alguien abre el portón corre a la calle y vuelve cuando quiere. Nunca lo entrenamos. Es muy inteligente y divertido”, revelaron.
“Faísca” es un foxhound americano de seis años, integrante de esta familia del municipio de Alto Taquari, estado de Mato Grosso.
FUENTE: Mitre