De hecho, podrían pasar milenios hasta que ocurra el gran choque que aniquilaría toda la vida que pudiese haber en ese momento.
Sin embargo, científicos del Laboratorio de la Tierra y los Planetas de la Institución Carnegie para la Ciencia, en Estados Unidos, determinaron que 2022 AP7 es el mayor riesgo para la Tierra que se haya descubierto en los últimos ocho años, informó el sitio español 20 Minutos.
"Nuestro estudio es una de las búsquedas más amplias y sensibles jamás realizadas de objetos dentro de la órbita de la Tierra y cerca de la órbita de Venus", explicó Scott S. Sheppard, autor principal del estudio que fue publicado originalmente en The Astronomical Journal.
Sheppard señaló que el caso del 2022 AP7 da lugar a "una oportunidad única para comprender qué tipos de objetos acechan en el Sistema Solar interior".
La ubicación del sol no es un detalle menor: hasta ahora ni 2022 AP7 ni los otros dos asteroides que están en línea con la Tierra podían ser detectados por los telescopios porque el resplandor de nuestra estrella lo impedía.
Pero los científicos del Carnegie cuentan con la información de la Cámara para la Energía Oscura (DECam, en inglés), que se encuentra en el observatorio Cerro Tololo, Chile, donde crea imágenes con un mosaico de 64 CCD y 570 megapíxeles.
Ahora que los tres asteorides quedaron en evidencia gracias a la cámara digital más pontente del mundo puede ser un buen momento para recordar que la agencia espacial de los Estados Unidos, la NASA, logró desviar la trayectoria de un asteroide el mes pasado.
Ese cuerpo celeste no representaba un peligro real para nuestro planeta, pero es reconfortante saber que la nave DART pudo con él.
"Hasta ahora hemos encontrado dos grandes asteroides cerca a la Tierra que tienen alrededor de 1 kilómetro de diámetro, un tamaño por el que los llamamos 'asesinos de planetas'", especificó Sheppard en un comunicado. Un cuerpo celeste de esas proporciones "tendría un impacto devastador en la vida tal y como la conocemos".
"Sería un evento de extinción masiva como no se ha visto en la Tierra en millones de años", sentenció el científico, como ocurrió con los dinosaurios.
Por ahora, insistieron los científicos del Carnegie, no será necesario preocuparse porque el asteroide 2022 AP7 no se acerca a nuestro planeta si está cerca del sol. Lo que pasa es que en siglos venideros su trayectoria se sincronizará más con la de la Tierra, y entonces ya no hay modo de saber qué sucederá.