Además, Reuters informó que despidió al director financiero, Ned Segal, y al jefe de políticas y asuntos legales, Vijaya Gadde, según personas familiarizadas con el asunto, a quienes acusó de engañarlo a él y a los inversores de Twitter sobre la cantidad de cuentas falsas en la plataforma de redes sociales.
Los tres directivos abandonaron el edificio escolados por la seguridad de la empresa, según informó la agencia.
Más temprano, el multimillonario intentó tranquilizar a los anunciantes de Twitter sobre el futuro de la plataforma en una carta abierta enviada este jueves, un día antes de que se espera que se complete su adquisición de la compañía por u$s44.000 millones.
En su carta, publicada en Twitter, Musk dijo que no quiere que la plataforma se convierta en un "infierno sin límites para todos donde se puede decir cualquier cosa sin consecuencias", a pesar de su promesa declarada de reducir el la moderación del contenido de la plataforma y reforzar la "libertad de expresión".
Autodesignado adalid de la libertad de expresión, ha indicado que piense flexibilizar la moderación de contenidos, alimentando los temores sobre un aumento de abusos y desinformación en la plataforma.
Abrió, entre otras cosas, la puerta a un regreso del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, vetado tras el asalto al Capitolio por parte de sus seguidores en 2021.
Una postura que causa rechazo entre ciertos anunciantes que suelen preferir ver asociadas sus publicidades a contenidos moderados.
En su mensaje, Musk afirmó que no busca "hacer dinero" con esta compra sino "tratar de ayudar a la humanidad". "Además de respetar las leyes, nuestra plataforma debe ser acogedora para todos", sostuvo.
En términos comerciales, el empresario sostiene que es esencial para la empresa mostrar publicidades que correspondan a las "necesidades" de los internautas.