Aunque algunos seguidores consideran que es un apodo gracioso, son más los que los criticaron y tildaron de irresponsables al utilizar este tipo de sobrenombres para una persona. Sin embargo, los Herbert se caracterizan por bromear acerca de cada aspecto de su vida familiar y no toman en cuenta las opiniones.
“Están nombrando chicos, no bebés”, “consideren cuando estos nenes lleguen a secundaria” o “¿por qué no le pusieron un lindo nombre?”, les comentan algunos, tomando en cuenta lo difícil que es para los adolescentes enfrentarse al acoso escolar.
Hace algunos meses, anunciaron que esperan un segundo bebé, un varón, e insinuaron que piensan usar un nombre atípico como tradición. En un video que alcanzó 8.3 millones de reproducciones, respondieron a sus detractores.
“Hemos recibido comentarios de odio por apodar Poot a nuestra hija, pero no tienen idea del nombre que planificamos para nuestro segundo hijo: ‘Tooty’ Herbert”, ironizaron, mientras bailaban con su beba. Todos los mensajes suplicaban que pensaran en que sus nenes serían adultos un día.
Pese a los chistes, la influencer y su esposo sugirieron en varias publicaciones que llamarán JJ a su segundo hijo, pero no porque sucumbieron a la presión social, sino porque decidieron bautizarlo con el mismo nombre que el padre.