Pero durante décadas quedó en el centro de una discusión: su contenido de colesterol hizo que muchas personas lo asociaran directamente con un mayor riesgo cardiovascular.
Proteínas, vitaminas y minerales en un alimento pequeño
La World Egg Organisation destaca que contiene todos los aminoácidos esenciales que el organismo necesita para funciones como el crecimiento, el mantenimiento muscular y la recuperación.
También aporta colina, un nutriente relacionado con funciones del sistema nervioso y del metabolismo, además de vitamina B12, vitamina D y selenio.
Eso no significa que sea un alimento “mágico” ni que por sí solo garantice una dieta saludable. Su aporte debe evaluarse dentro de un patrón alimentario más amplio que incluya verduras, frutas, legumbres, cereales integrales y otras fuentes de proteínas.
Qué pasa con el colesterol del huevo
El huevo contiene colesterol, especialmente en la yema. Sin embargo, la relación entre el colesterol de los alimentos y el colesterol en sangre es más compleja de lo que se pensaba décadas atrás.
Harvard T.H. Chan School of Public Health señala que, en personas sanas, un consumo moderado de huevo puede formar parte de una alimentación equilibrada y que el efecto cardiovascular depende también del resto de la dieta y de qué alimentos reemplaza.
Por ejemplo, no es lo mismo incorporar huevo dentro de una alimentación rica en verduras y cereales integrales que consumirlo habitualmente acompañado de alimentos con altas cantidades de grasas saturadas, carnes procesadas o productos ultraprocesados.
La evidencia disponible tampoco permite establecer una única cantidad ideal para todas las personas. Quienes tienen colesterol elevado, enfermedad cardiovascular u otros factores de riesgo pueden necesitar recomendaciones individualizadas.
Importa más el patrón completo que un alimento aislado
La discusión sobre si el huevo es “bueno” o “malo” pierde sentido cuando se analiza fuera del contexto de la alimentación completa.
Harvard remarca que para la salud cardiovascular resulta más importante observar el patrón dietario general que concentrarse únicamente en un alimento. En una dieta equilibrada, los huevos pueden ser una de las fuentes de proteínas junto con pescado, aves, legumbres, frutos secos y otras opciones.
También importa la forma de preparación. Hervido, poché o preparado con poca materia grasa no tiene el mismo perfil que si se acompaña sistemáticamente con frituras, embutidos o exceso de grasas saturadas.
Para la mayoría de las personas, la clave no está en demonizar un alimento, sino en sostener variedad, equilibrio y moderación, teniendo en cuenta las necesidades y condiciones de salud individuales.