Todo surgió a partir de una encuesta que la marca del óvalo realizó para medir la aceptación de sus clientes con respecto a sus nuevas tecnologías eléctricas. Uno de cada cinco aseguró que lo que más extrañarían al cambiar un auto con motor a combustión por uno eléctrico sería el olor a nafta. Y siete de cada diez reconocieron que, en menor medida, también lo extrañarían.
Los clientes de Ford clasificaron al olor a nafta como más popular que el aroma a vino y queso, y casi a la altura del olor a libro nuevo.
La fragancia, denominada Mach-Eau, fue diseñada por la reconocida marca Olfiction. Su punto de partida fue investigar los productos químicos que se emiten en el interior de los automóviles, los motores y la nafta.
Esto incluía benzaldehído, que es un aroma parecido a las almendras que desprenden los interiores de los autos, y paracresol, que es clave para crear el olor gomoso de los neumáticos. Se mezclaron con ingredientes como jengibre azul, lavanda, geranio y sándalo que agregaron acentos metálicos, ahumados y más gomosos. También se incluyó un elemento “animal”, que da una impresión de caballos para subrayar la herencia del Mustang.
“A juzgar por los resultados de nuestra encuesta, el atractivo sensorial de los autos nafteros sigue siendo algo que los conductores son reacios a abandonar. La fragancia Mach Eau está diseñada para darles un toque de esa fragancia combustible que todavía anhelan. Debería durar el tiempo suficiente para que el rendimiento del GT haga que cualquier otra duda también se evapore”, dijo el director de Comunicación de Producto de Ford Europa.
Ford reveló la fragancia este fin de semana en el Goodwood Festival of Speed, un evento anual que atrae a los petrolhead de todo el mundo. El perfume, que no está disponible todavía para comprar, es parte de la misión en curso de Ford de ayudar a disipar los mitos en torno a los autos eléctricos y convencer a los entusiastas de los vehículos tradicionales del potencial de los eléctricos.