Se inserta como un tampón sin aplicador, manteniéndose firmemente en su lugar dentro de la vagina para recoger la sangre menstrual. Comparado con los tampones y las toallitas, las copas son reutilizables. Además no tienen composiciones químicas que puedan ser potencialmente dañinas y sí están presentes en muchos de los productos higiénicos femeninos.
Está hecha con silicona médica y se puede usar durante dos años si se mantiene una higiene correcta. De ninguna manera se trata de un anticonceptivo y aunque las probabilidades de embarazo son muy bajas durante esos días, nunca está de más seguir tomando medidas.
"Esta copa menstrual no bloquea el canal vaginal, ya que está apoyada contra el cuello uterino, muy similar a como lo hace un diafragma anticonceptivo. De todas formas, puede usarse también como una copa menstrual normal, no solo para mantener relaciones sexuales", explica Ruiz.
Fuente: tn