Pero, además de esto, es imposible hacer una historia así sin dos actores fenomenales. Sinceramente, cuando entendí un poco de qué se trataba la película, no esperaba nada más que algo futurista lleno de imaginación, pero entre su guión completamente dinámico y dos protagonistas a la altura, conseguí ver una obra de arte espectacular. Sophie Thatcher y Jack Quaid son una dupla que, claro está, no esperaba que me sorprenda de esta forma: tienen química tanto para lo bueno como para lo malo y, a su vez, son dinámicos y saben cómo disentir entre ellos y con sus carácters. Cuando deben ser buenos, lo son y cuando no, no lo son demostrando así una facilidad corporal y necesaria a la hora de llevar adelante un personaje tan cambiante.
Ahora, como tercer y último punto, definitivamente no puedo evitar destacar la duración de la película que va de forma correlativa con su guión. Es la primera vez que, a decir verdad, esto me parece importante porque, con su corta hora y cuarenta se logra que no haya un dramatismo forzado, ni tampoco se exagere en lo que respecta a una historia que, de continuar, hubiese sido excesiva. Lo cierto es que su dinamismo, en parte, funciona porque no hicieron un exceso con subtramas innecesarias. El foco está centrado en los dos protagonistas y no se corre de eso, más allá de la presentación del reparto que, por cierto, también es para destacar.
En sí, "Compañera Perfecta", es perfecta para ir con un compañero a disfrutar de un buen cine. Una película amena, divertida y dinámica que envuelve el suspenso dentro del humor. Una historia necesaria para distraer y pasar el rato.