Desde el municipio de Ituzaingó explicaron que el propietario del resto-bar “Swap” comenzó sus actividades bajo la habilitación para el desarrollo de esa actividad, tal como lo autoriza el Código de Planeamiento Urbano en esa zona, pero que en los últimos meses habían detectado un accionar irregular.
“Fuimos dos veces y estaba cerrado. En el medio hubo denuncias de vecinos, entramos a las redes sociales, miramos de lo que se trataba y decidimos armar un operativo”, explicó Juan Manuel Álvarez Luna, secretario de Gobierno y Seguridad de Ituzaingó en diálogo con el medio Primer Plano Online.
El funcionario detalló que una vez que entraron al lugar constataron que se trataba de un punto de encuentro para el intercambio de parejas y de solos y solas, algo que no está permitido en el distrito. “La decisión política es que no funcione”, agregó.
Los inspectores se encontraron con todo tipo de elementos cuando ingresaron al supuesto resto-bar: camas, sillones, un caño para bailes eróticos, habitaciones separadas por cortinas y Durlock, y carteles de ingreso con las leyendas “trío” y “parejas”. Además, había preservativos y otros elementos de uso sexual.