Los avistamientos de estos animales en zonas urbanas son infrecuentes, por lo que se presume que se encuentre perdido y estresado por el ruido y las personas. Se trata de un especie que es solitaria por naturaleza, una característica que explica por qué el ejemplar no ha sido visto de día. "Probablemente esté asustado, acurrucado en algún lugar esperando a que oscurezca para poder irse", asegura Virginia Donohue, de Cuidado y Control Animal de San Francisco.
No se han reportado ataques o conductas agresivas de parte del puma y es probable que ya haya regresado a su hábitat. De cualquier modo, las autoridades han pedido a la ciudadanía tomar precauciones. En caso de toparse con el depredador, no correr ni darle la espalda, tratar de intimidarlo aparentando ser más grande y alejarse lentamente.