La agencia espacial estadounidense destacó que los científicos están interesados en identificar las causas que originan estos patrones de viento en forma de espiral, lo que ayudaría a comprender la atmósfera de Júpiter. También están empeñados en conocer mejor la dinámica de fluidos y la química de las nubes, las cuales provocan otras características atmosféricas del planeta. Asimismo, mencionó que los investigadores desean estudiar las diferentes formas, tamaños y colores de los vórtices jupiterinos.
La sonda espacial Juno entró en la órbita de Júpiter el 4 de julio de 2016, después de recorrer 2.800 millones de kilómetros en un período de cinco años. A partir de ese momento, la nave espacial comenzó a orbitar el planeta cada 14 días a una distancia de 5.000 kilómetros.
En cuanto al instrumento JunoCam, este fue diseñado para obtener imágenes en longitudes de onda roja, verde y azul de las regiones polares de Júpiter, así como de sus nubes en latitudes bajas.