“Décadas de investigación en humanos y modelos animales han demostrado que las influencias ambientales durante los períodos críticos de desarrollo tienen un gran impacto a largo plazo en la salud y la enfermedad”, dice el autor correspondiente, el doctor Robert Waterland, profesor de pediatría-nutrición y miembro del Centro de Investigación de Nutrición Infantil del USDA en Baylor, en un comunicado de la universidad. “La regulación del peso corporal es muy sensible a tal ‘programación del desarrollo’, pero se desconoce exactamente cómo funciona esto”.
El núcleo arqueado del hipotálamo, un regulador del peso corporal
“En este estudio, nos centramos en una región del cerebro llamada núcleo arqueado del hipotálamo, que es un regulador maestro de la ingesta de alimentos, la actividad física y el metabolismo”, agrega el primer autor, el doctor Harry MacKay.
“Descubrimos que el núcleo arqueado sufre una extensa maduración epigenética durante la vida postnatal temprana. Este período también es exquisitamente sensible a la programación del desarrollo de la regulación del peso corporal, lo que sugiere que estos efectos podrían ser una consecuencia de la maduración epigenética desregulada”.
“Estas asociaciones sugieren que el riesgo de obesidad en humanos está determinado en parte por el desarrollo epigenético en el núcleo arqueado”, informa MacKay.
“Nuestros resultados proporcionan nueva evidencia de que la epigenética del desarrollo probablemente esté involucrada en las influencias ambientales y genéticas tempranas en el riesgo de obesidad. En consecuencia, los esfuerzos de prevención dirigidos a estos procesos de desarrollo podrían ser la clave para detener la epidemia mundial de obesidad”.
Otros colaboradores de este trabajo incluyen a Chathura J. Gunasekara, Kit-Yi Yam, Dollada Srisai, Hari Krishna Yalamanchili, Yumei Li, Rui Chen y Cristian Coarfa. Los autores están afiliados a una o más de las siguientes instituciones: Baylor College of Medicine, Vanderbilt University, Jan and Dan Duncan Neurological Research Institute en Texas Children’s Hospital y Baylor’s Dan L Duncan Comprehensive Cancer Center.