La recién nacida presentaba rastros de haber permanecido enterrada y con una severa hipotermia, según la fuente. La pequeña fue trasladada al centro de salud de Seclantás mientras la Policía daba cuenta del hallazgo a las autoridades judiciales con competencia en la zona.La Justicia ordenó el inmediato traslado de la niña en la ambulancia del Departamento Molinos hacia el hospital materno infantil, en la ciudad de Salta, y el inicio de las investigaciones pertinentes para dar con el paradero de la madre de la pequeña.En tanto, la fuente aseguró que José Yapura mostró a los policías el lugar donde yacía la niña, relató su lastimero llanto y la sorpresa que se llevó al ver que desde la tierra misma le reclamaban ayuda. La niña, a la que todos llaman Esperanza, fue revisada por un equipo de pediatras y luego el jefe de prensa del hospital informó que la beba se encontraba estable, pero que por indicación médica fue internada en terapia intensiva neonatológica.
El hallazgo
José Yapura, afincado en el paraje La Puerta, caminaba por una quebrada del lugar, distante a menos de dos kilómetros de la localidad vallista de Luracatao, y cuando faltaba poco para el mediodía encontró a la pequeña. Según una fuente consultada por El Tribuno, Yapura observó en la cercanía de la senda que transitaba un montículo sobre la tierra y un gemido o llanto cansado de bebé. Entre horrorizado y sorprendido en su calidad de paisano y baquiano, se acercó con temor al lugar de donde provenía un llanto apenas audible. La tierra se movía y al acercarse vio que emergía un bebé, declaró horas más tarde ante los investigadores salteños.Inmediatamente se desplazaron efectivos al lugar constatando lo alertado por Yapura, que quedó azorado de por vida de su milagrosa intervención. Yapura levantó a la recién nacida y al darle golpecitos comenzó a llorar desconsoladamente hasta ser trasladada.
Otra versión A pesar de que la Policía de la provincia asegura que la beba fue hallada abandonada en el paraje La Puerta de forma casual y milagrosa por una persona afincada en la zona, los médicos del hospital materno infantil entienden que no hubo comisión de ningún delito por parte de la madre de la pequeña “Milagro de Luracatao”.Para los médicos no hubo abandono, sino desconocimiento y desesperación adolescente. “Lo fundamental es no romper el vínculo, hasta lo que nosotros sabemos se trató de un nacimiento domiciliario y todo lo demás es parte del folclore de la zona”, señalaron a Crónica.De esa manera se da poca veracidad a los dichos y comentarios del resto de los vecinos.