No se respiraba un partido tranquilo, afuera de la cancha la hinchada de Gimnasia había exhibido como "trofeos" banderas de su clásico rival y adentro del campo de juego una plancha brutal del uruguayo Álvaro Pereira sobre el rostro del marplatense Facundo Oreja, que perdió el conocimiento y debió ser atendido por la ambulancia, se encargaron de eso.
Pero a cinco del final y 1-0 a favor del Pincha, la expulsión del arquero Enrique Bologna. de Gimnasia, que salvó una pelota afuera del área con el pecho, pero que para el árbitro Silvio Trucco fue mano y lo expulsó, dejó el partido al borde de la explosión.
Con Gimnasia sin cambios fue el marplatense Ezequiel Bonifacio el que dejó la defensa y se puso los guantes para esperar el tiro libre. La pelota pegó en la barrera y terminó en un contraataque del Lobo, entre "guadañazos" que no llegaron destino, hasta que pasando la mitad de cancha Santiago Ascacíbar barrió de atrás a Antonio Medina, y aunque el volante se llevó una roja, el protagonismo se lo llevaron las trompadas, las patadas y los empujones que le siguieron a la amonestación