En la revisión médica, realizada el martes a las 23.30, el médico constató "ligeros signos de ansiedad sin manifestaciones de agresividad" y, desde el punto de vista cognitivo, "ligeras perturbaciones en la concentración, consecuencia del estado de ansiedad" y aclaró que no presentaba alteraciones en la memoria. Sin embargo, Loscalzo le dijo al psiquiatra que no sabe lo que pasó la noche de la masacre: "Dice no recordar lo sucedido".
El perito remarcó que el contenido de sus pensamientos "por momentos resulta inconsistente" pero que conserva el juicio crítico de la realidad. Según los resultados del examen Loscalzo tiene "cierta inestabilidad" en su esfera afectiva, pero no se cuenta con antecedentes neuropsiquiátricos.
Loscalzo le reveló al médico algunos aspectos de su historia. El asesino no conoció a su padre y confesó ante el psiquiatra que durante su infancia fue víctima de violencia y de un abuso sexual cuando él tenía 12 años, por parte de una persona allegada a la familia.
El asesino contó que vivía "normalmente" con Romina Maguna y con sus dos hijos (de otro padre) pero que tiene ocho hijos de cuatro mujeres, a quienes no ve hace tiempo. Loscalzo está infectado con el virus VIH y, según dijo ante el perito psiquiátrico, Romina Maguna también padecía la misma enfermedad, y ninguno estaba en tratamiento. El médico lo revisó y notó que tenía una cicatriz en la zona abdominal. Loscalzo le contó que hace 15 años, cuando él tenía 20, recibió una puñalada y estuvo internado 25 días. (Fuente: Infobae).