Las tres patologías que se asocian al riesgo de muerte por COVID-19 son obesidad grados 2 y 3, diabetes tipo 1 y 2 e hipertensión arterial complicada. "Es decir, cuando la hipertensión arterial ya produjo daños en órganos, por ejemplo, en caso de ACV, enfermedad renal crónica, o una isquemia del corazón", explicó Almazán. Las personas con cardiopatía congénita asociada, también están inlcuidos en este grupo.
Teniendo en cuenta esos parámetros, se resolvió definirlos como parte del grupo de riesgo que recibirá la vacuna en esta tanda de inoculaciones.
El objetivo de vacunar a las DAI es "reducir la posibilidad de la transmisibilidad que pueden suceder en este grupo etario, que finalmente impacta en los adultos mayores".
El hecho de que no estén incluidos los pacientes oncológicos y los autoinmunes se basa en dos razones. Primero, que el gobierno está esperando la recomendación de la organización nacional que se respalda en estudios científicos, para poder incluirlos; "la segunda razón es que no hay evidencia a nivel mundial de que estas condiciones por sí solas produzcan aumento de muerte cuando se asocian con COVID-19", dijo.