Esta enfermedad debilitó los equipos y con el crecimiento de casos comenzó a estresarse, no sólo el sistema de salud, sino también el recurso humano. Incluso hubo daños colaterales que demostraron el desgaste de los equipos de trabajos en hospitales y áreas Covid. Tal es el caso del siniestro vial del 9 de noviembre cuando en avenida Libertador y calle Megliolli, en Rivadavia, Carolina Varas (trabajadora de Salud afectada al área Covid) se durmió mientras manejaba atropellando a 3 ciclistas y un auto que encontró en su camino cuando manejaba su Fiat Uno. La mujer contó que venía de una guardia de 18 horas en la que estaba afectada por la pandemia. Este siniestro es una de las tantas muestras de cansancio y estrés que genera convivir las 24 hs del día con un enemigo silencioso como este virus. Por eso, en el Gobierno buscan descomprimir al sector con la inmunidad que brinde la vacuna a medida que avance el operativo.
¿Me vacuno o no me vacuno?
Este es el dilema que muchos tienen en este momento, incluso entre profesionales de la Salud. Partiendo de la base de que la vacuna es gratuita y “voluntaria”, es que hay quienes decidieron esperar a ver la evolución de los que se vacunen para recién tomar la decisión. En el Ministerio de Salud aseguraron que si bien el planteo está, no hay nada por escrito o formalmente planteado ante las autoridades para no vacunarse.
Mala información
La pésima comunicación nacional respecto de las vacunas que negocia la Argentina y la llegada de la Sputnik V, generaron incertidumbre entre la gente que debe vacunarse. Lo que no contó el gobierno de las vacunas es que todas están siendo autorizadas por cuestiones de emergencia porque el grado de avance que tienen es de fase tres o sea estudios clínicos con miles de personas y han demostrado ser efectivas y seguras. Ninguna está en fase cuatro que es cuando la vacuna fue aplicada a millones de personas y que se ve que tras los años no tienen contraindicaciones complicadas. Es ahí cuando son aprobadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Vale aclarar que todas las vacunas en danza, Sputnik V, Pfizer, AstraZeneca, etc. Están “autorizadas” por la OMS por estar en situación de emergencia con el virus, pero ninguna tiene la habilitación por no estar en fase cuatro.
En cuanto al ingreso de la Sputnik V, se permitió el ingreso por un acuerdo de Estados porque el instituto ruso Gamaleya, generó el desarrollo de esta vacuna y el acuerdo abrió las puertas tras la aprobación de la ANMAT en argentina.