La kinesiología para embarazadas tiene como objetivo prevenir y tratar todos los tipos de trastornos musculares y articulares que se presenten, principalmente los de la región abdominal, pélvica y lumbar.
Resulta importante resaltar que el ejercicio, siempre y cuando sea autorizado por el médico y sea realizado de forma progresiva y supervisada ayuda a tener un mayor bienestar, una mejor experiencia de embarazo y permite recuperarse en un menor plazo tras el parto. Así mismo, facilita medidas preventivas y terapéuticas para las posibles alteraciones del embarazo, el parto y el posparto.
En base a eso, López mencionó que “capacitamos a los profesores de educación física para que puedan tener más herramientas a la hora de realizar un trabajo interdisciplinario entre el ejercicio físico y la kinesiología. Trabajamos en abordaje del embarazo desde un perfil psíquico y físico, incluyendo a todos los miembros de la familia".
Realizar actividad física acompañado de kinesiología para el embarazo permite reducir los dolores, aumenta la capacidad funcional del cuerpo (musculatura, flexibilidad, postura), mejora la calidad de vida, disminuye riesgos de acumulación de líquido y calambres, tratar lesiones específicas para llegar en óptimas condiciones al día del parto y mejora la recuperación postparto, restableciendo con mayor facilidad su postura antes del embarazo.