La Justicia sentenció al hombre, de 65 años, a la pena máxima prevista para este hecho. “Tengo unas sensación de calma. Estos dos años (desde que denunció el hecho) no fueron fáciles. Fue una etapa de desesperación. Para mi significa mucho que la Justicia haya actuado a nuestro favor”, sostuvo la víctima.
Al comenzar la audiencia, el Ministerio Público Fiscal planteó a la Jueza una modificación al acuerdo alcanzado con el abogado defensor y el imputado, ya que orginalmente habían acordado 15 años de prisión.
De esa manera, la pena en contra del imputado se agravó con el nuevo acuerdo, aplicándosele el máximo previsto por el delito que estaba imputado. El hombre se hizo cargo del abuso sexual en contra de su hija, quien denunció que desde hacía 20 años sufría esa situación.