La jornada de Cecilia a 12 meses de ser madre comienza a las 7 de la mañana con un entrenamiento duro mientras Juana, su pequeña hija de un año, duerme. Luego entre su trabajo como docente de nivel primario y la pastelería (un emprendimiento que surgió en pandemia y que se entrelaza entre un ingreso económico y un hobby) vuelve a realizar otro turno de entrenamiento en horario de la siesta.
Cecilia tiene tres preparadores físicos que la entrenan en natación, bicicleta, trote y gimnasio y día a día se combinan entre 12 y 18 kilómetros corriendo, más 5 kilómetros de nado y se adiciona la bicicleta entre 50 y 120 km.
“Es un desafío muy grande porque corro instancias cortas y esto es el doble y es la primera vez que competiré en un Iroman”, enfatizó Cecilia Zagarra, quien admite que gracias a su voluntad ha logrado llegar a entrenar con una beba que, junto al apoyo de su pareja, sus padres y suegros ha superado los obstáculos físicos que tenía.
En cuanto a la participación de mujeres dijo que el triatlón ha cautivado a muchas mujeres en los últimos años: “No hay que tener miedo y se ve como un deporte duro y para hombres, pero no es así es cuestión de organizarse y no hace falta entrenar tres turnos. Solo hay que sacarse las ganas con cualquier deporte que deseemos realizar”, finalizó Cecilia Zagarra.
Según los organizadores de la carrera internacional, hasta el momento hay 560 inscriptos de los cuales 453 son hombres y 107 mujeres.