Sin dudas, el momento más emotivo fue el reencuentro con los familiares. Durante 10 días los bomberos ayudaron a apagar el fuego que estaba consumiendo a Corrientes, poniendo en riesgo su vida, pero prestando servicio ante una situación extrema.
Actualmente, los focos de incendio en Corrientes se encuentran "controlados en toda la provincia", y según los resultados de las imágenes satelitales de la jornada quedan 10 focos "que no revisten peligro" indicaron fuentes de Defensa Civil.
En los los peores momentos de los incendios llegaron a "los 2.500" focos ígneos, por lo que haber controlado el 80% de siniestro permitió que las dotaciones de otras provincias que fueron a prestar colaboración comience a regresar a casa .