Al caer la tarde, la experiencia continuó con una degustación de vinos, con cata y maridaje de productos netamente cauceteros en la que se pudieron apreciar varietales de Bodega Yanzón y quesos Don Francisco en un marco de disfrute e intercambio de sensaciones, aromas y sabores.
Con la noche ya arriba, la contemplación de los astros fue más visible, por lo que le antecedió la observación de las estrellas con una charla científica y el descubrimiento asombroso del firmamento. Estrellas simples y binarias, planetas, galaxias, cúmulos estelares y nebulosas fueron apreciados por los visitantes en una jornada que mezcló el desierto caucetero con las entrañas del universo.