“...y si el amor no existe, hagámoslo."
14 de febrero, Día de las y los Enamorados. Una fecha que permite celebrar el amor, pero que con el paso de las décadas se abrió para agasajar no solo a las parejas, sino también a todas las relaciones que amamos. Pero este miércoles nos centraremos en el amor de a dos y esos que se dan en los tiempos de redes sociales.
En una entrevista con Silvana Bonil, psicóloga y terapeuta, hablamos sobre la importancia de las redes sociales como un vehículo para conocer a nuevas personas y porque no, a construir una relación amorosa.
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- ¿La manera de amar de antes mutó respecto a la actual?
-El tema del amor es el mismo, lo que cambió es el modo de relacionarnos. Antes las relaciones eran graduales, tenías citas, se comunicaban cara a cara y había más tiempo de conocerse antes de un compromiso. Además, no había tanta distracción y se concentraban en sí mismos y más allá que se casaban jóvenes, el compromiso parecía duradero y se planteaba para toda la vida.
Ahora, las relaciones son súper rápidas se conocen a través de las apps de citas y empiezan a salir sin antes haberse conocido. Esta cita es el preludio para ver si hay algo comprometido. Que tengas posibilidad de conocer a muchas personas no garantiza un compromiso con el otro, porque lleva tiempo, confianza y para que haya un vínculo se necesita de ese preciado tiempo.
Aunque aparece este amor fugaz y terminamos destrozados, pero no se puede hablar de amor cuando lo viste dos veces. Poder construir una conexión duradera necesita de un tiempo, y lo que hacen las redes es facilitar conocer a nuevas personas.
- ¿Qué cambios hubo en el amor respecto a décadas pasadas?
-Hubo cambios en las reglas del juego y el placer por el placer antes era de los hombres y las mujeres debían enamorarse para estar con alguien y ahora no. Ahora podemos elegir el placer, pero no hay que hacerse trampa con lo que se está buscando ya que es muy grande la oferta y si uno no sabe que quiere se puede perder. Y si uno entra en el juego de porque no se se enamora de mi o lo mejor cambia vamos mal. Hay que buscarse los cambiados. Hay que tener en claro que quiero. La inmediatez o el largo plazo y no pensamos mucho en largo plazo ya que con las redes se pierde la mirada a largo plazo.
- ¿Más allá de la superficialidad que muchas veces plantean las redes sociales, crees que se puede construir una relación afectiva?
-Hay muchas personas que encontraron a su compañero o compañera de vida a través de una app de citas. Las aplicaciones vienen a reemplazar al viejo grupo de amigos que te presentaba a alguien, pero no te asegura facilitar el encuentro. Hoy es más complicado porque hay reglas de juego diferentes, pero antes las personas también desaparecían sin dar explicaciones. Lamentablemente muchas veces te olvida que hay una persona de carne y hueso y se toman licencias sin pensar en las consecuencias que tiene mi conducta y parece más fácil desaparecerse.
-Entonces, ¿cómo se puede plantear la posibilidad de tener una relación comprometida?
Hay que retomar la honestidad y hablar con sinceridad porque hay relaciones en la que quieres invertir tiempo entonces es importante poner límites.Otro tema para resolver es el de la soledad. Por ejemplo, no resuelvo en mi estar sola y esta persona viene a tapar cosas y hacer parches y entra la ansiedad de que quiero una pareja y hay que saber que la ansiedad no es buena consejera.
También hay que tener en cuenta la comunicación y hablar de manera clara y respetando. Y siempre en mis consultas destacó las tres patas de la pareja; la comunicación, la confianza e intimidad.
- ¿Qué le dirías a las personas que aún siguen apostando al amor?
-"El amor es dejar que el otro aparezca" es una de las ideas poderosas de Humberto Maturana sobre el amor. En ella se condensa una invitación a construir relaciones basadas en el respeto, la aceptación y la libertad.
Más allá de las plataformas digitales, la era digital ha redefinido los códigos de comunicación y la construcción de la intimidad. El lenguaje virtual, los emojis y las videollamadas han creado nuevas formas de expresar afecto y mantener relaciones a distancia. Sin embargo, la comunicación digital también puede ser susceptible a malentendidos y a la falta de profundidad emocional.
Es fundamental cultivar una actitud crítica y reflexiva ante el uso de la tecnología en nuestras relaciones. Se trata de encontrar un equilibrio entre las ventajas de la conectividad digital y la necesidad de una conexión humana real, profunda y cercana.
Para construir relaciones sanas y duraderas en la era digital, sugiero:
- Cultivar la autoconciencia y la autenticidad. Ser honestos con nosotros mismos y con los demás sobre nuestras necesidades, deseos y valores.
- Desarrollar habilidades de comunicación efectiva. Saber expresar nuestras emociones, necesidades y expectativas de forma clara y respetuosa.
- Priorizar la interacción cara a cara. La conexión física y la experiencia compartida son fundamentales para construir una relación sólida.
- Fomentar la confianza y la reciprocidad. Ser honestos, responsables y comprometidos con la persona que amamos.
- Ser pacientes y comprensivos. Adaptarse a los nuevos códigos de comunicación y a los desafíos que presenta la era digital requiere tiempo y esfuerzo.
En definitiva, el amor en la era digital no es una simple cuestión de "online" versus "offline", recordando que una relación basada en el compromiso se construye con el tiempo. Se trata de encontrar un equilibrio entre las posibilidades que ofrece la tecnología y la necesidad de una conexión humana profunda, auténtica y cercana. Construir un "buen amor", como diría Rolón, requiere un compromiso constante, tanto en el mundo virtual como en el real.
Leé también: Cuál es el origen del Día de los enamorados y por qué se celebra cada 14 de febrero