Se trata de una ovitrampa que consiste en una botella de plástico oscurecida donde se colocará agua y se la dejará estancada, junto a unos palitos de madera. Se elegirá una vivienda por manzana, donde dejarán dos ejemplares, uno en el interior y otro en el exterior. A la semana, personal del Programa retirará el palito y lo reemplazará por otro, para ser llevado al laboratorio y estudiar a través de una lupa microscópica si existe la presencia de huevos y, de esta manera, monitorearlos.
Este operativo, que inició su proyecto la semana pasada, comenzará desde mañana su logística y ya para el jueves se espera colocar los primeros ejemplares. Los mismos estarán hasta finalizada la temporada, en abril del año que viene, y comenzarán por Rawson hasta expandirse a los demás departamentos del Gran San Juan.
Por otro lado, desde el Programa de Control de Vectores advierten a los sanjuaninos la proximidad del Día de los muertos, 2 de noviembre, jornada en la que suele haber muchas visitas en los cementerios. Es por esto que piden a la comunidad que en el caso de llevar flores, reemplacen el agua por arena húmeda o por flores artificiales, “porque son focos para potenciales criaderos de mosquitos”, destacó Salvá.