En el nivel primario, la situación es aún más compleja. “Los padres nos piden que los niños tengan su teléfono como medio de comunicación con la familia, especialmente cuando viajan solos o están sin acompañamiento al llegar a casa”, explicó.
La realidad familiar de muchos estudiantes —donde ambos padres trabajan y los chicos deben movilizarse o estar solos por varias horas— vuelve al celular una herramienta casi indispensable.
Sin embargo, Mirarchi también advierte sobre el mal uso del dispositivo: desde juegos en clase hasta situaciones de ciberacoso o exposición en redes. A pesar de las normativas que intentan restringir su uso, la implementación efectiva suele chocar con la vida real de las familias y las rutinas escolares.
"El desafío, entonces, no parece ser eliminar el celular, sino integrarlo con criterio. Que no eclipse la enseñanza, sino que potencie el aprendizaje. Que no reemplace el vínculo humano, sino que lo complemente", finalizó.
RECREOS SALUDABLES
En San Juan, el Colegio La Inmaculada, ubicado en Capital, ya implementó desde 2024 "recreos saludables". En esos espacios, los propios alumnos llevan cartas, ajedrez, jenga y otros juegos de mesa. Además, la institución instaló pantallas con coreografías para promover el movimiento y la participación grupal. La iniciativa fue bien recibida por las familias, que acompañan el cambio con entusiasmo y aleja a los niños de las pantallas.
LO QUE PASA EN EL RESTO DEL PAÍS
En Salta, el Ministerio de Educación aprobó un nuevo protocolo que restringe el uso de dispositivos móviles en los niveles inicial, primario y secundario de establecimientos públicos y privados. En el nivel inicial directamente se prohíben. En primaria se autorizan solo a partir de 6º grado, y en secundaria se permiten si forman parte de la planificación educativa.
Una propuesta similar ingresó recientemente a la Legislatura de Santa Fe: busca limitar los celulares desde los últimos años de la primaria y propone incluso recreos sin pantallas para fomentar la socialización entre pares.
El debate se enciende a nivel nacional: según el informe "Celular en el aula: uso, distracción y aprendizajes", elaborado por el Observatorio de Argentinos por la Educación, Argentina lidera el ranking mundial de distracción escolar por dispositivos móviles. El 54% de los estudiantes de 15 años admitió que se distrae en clase con su propio celular. Este porcentaje es el más alto entre los 80 países que participaron en las pruebas PISA 2022.
Entre normativas, miedos y nuevas dinámicas de crianza, el celular en la escuela dejó de ser solo un tema educativo para convertirse en un dilema social que interpela a todo el sistema.