El encuentro se produjo durante las actividades del certamen, que reúne a equipos juveniles de distintos países. Messi se acercó a los futbolistas de Boca, se sacó fotos y firmó camisetas y botines. Posse aprovechó la oportunidad para llevarse un recuerdo especial de su ídolo.
La historia de Benjamín empezó en el barrio Los Plátanos, en Rawson. Sus primeros pasos con la pelota los dio en el club Los Benjamines y después continuó su formación en Atlético de la Juventud Alianza, donde se destacó como volante ofensivo.
En 2024, captadores de Boca lo observaron durante una prueba realizada en San Juan. Su rendimiento llamó la atención y, un año después, se incorporó a las divisiones inferiores del Xeneize y comenzó a vivir en la pensión del club para continuar con su formación.
Hoy lleva la camiseta número 10 y se desempeña como enganche, aunque también puede jugar por la izquierda. Entre sus características aparecen la gambeta, la velocidad y la capacidad para superar rivales en el mano a mano. Su apodo, “Tarzán”, está relacionado con su pelo largo.
El sanjuanino también tuvo una actuación destacada durante la Oviedo Cup, disputada en España en 2026. Boca se consagró campeón y Posse aportó cinco goles y ocho asistencias en once partidos. Además, marcó en la final frente al Espanyol, que terminó con una victoria xeneize por 2 a 0.
Su rendimiento le valió el reconocimiento como mejor jugador del torneo.
Ahora, en la Messi Cup, el juvenil suma una nueva experiencia internacional. Boca integra el Grupo D junto con Manchester City, Flamengo y UE Cornellà, en una competencia que le permite medirse con equipos de distintas escuelas futbolísticas.
Mientras continúa su camino en las inferiores y persigue el objetivo de llegar algún día a Primera División, Posse se llevó de Florida algo que va más allá de los resultados: una foto con Messi y la firma de su ídolo en el botín izquierdo.
Para el chico que empezó a jugar en Rawson, fue un capítulo inolvidable en su recorrido dentro del fútbol.