“Por día se atienden ambulatoriamente entre 5 a 10 niños dependiendo de la época del año”, explicó la profesional que agregó que este año de pandemia las atenciones por quemaduras graves aumentaron en un 60%. “Se corrobora un incremento de quemaduras por fuego prevaleciendo braseros y estufas. Relacionado quizás a que los niños no van a la escuela y permanecen más tiempo en sus hogares”, argumentó la profesional.
Según la Sociedad Argentina de Pediatría, las quemaduras son lesiones muy frecuentes entre los 2 y los 5 años. La cocina es uno de los lugares más peligrosos de nuestras casas donde se producen las quemaduras y es también el lugar donde por lo general el niño come. Es en ese momento cuando deben tomarse importantes precauciones. A su vez, a estas edades los niños tienen una necesidad permanente de adquirir nuevos conocimientos y de investigar propios de su crecimiento y desarrollo.
-¿Cómo prevenir quemaduras? La mejor prevención es la supervisión permanente de un adulto responsable. Un instante sin vigilancia puede ser suficiente para generar una situación de riesgo. A medida que los niños comienzan a comprender, se les debe indicar todos los peligros que existen en la cocina y explicarles que hay acciones o actividades que únicamente pueden hacer los adultos.
-¿Cómo actuar frente a una quemadura? Los primeros cuidados son muy importantes frente a una quemadura. Debemos:
-Eliminar la causa de la quemadura: apagar las llamas, retirar el producto químico de contacto o combustible.
-Quitar al quemado ropas, joyas y todo aquello que mantenga el calor.
-Refrescar de inmediato la zona quemada: podemos aplicar agua en abundancia, evitando siempre que sea muy fría para evitar provocar más daño.
-Colocar sobre la lesión gasas o paños limpios, humedecidos en agua.
-De hacer vendaje debe ser flojo.
-Consultar a su médico pediatra o servicios de emergencia dependiendo de la gravedad de las quemaduras.
NO debemos:
-Aplicar pomadas o pasta dentífrica.
-Enfriar demasiado la región afectada.
-Romper las ampollas (abrimos una puerta de entrada a gérmenes). Esto debe ser dejado al equipo de salud.