Durante el Día del Camino, integrantes de la Asociación Familiares del Dolor y la Esperanza se ubicaron en distintas esquinas de la ciudad con carteles destinados a quienes circulan a diario por San Juan.
El mensaje fue concreto, usar casco en las motos, respetar al peatón y no conducir después de consumir alcohol.
La particularidad de la actividad estuvo en quienes llevaron adelante la acción. Fueron las propias madres de niños y jóvenes que murieron en siniestros viales las que estuvieron en las calles intentando transformar el dolor de sus propias historias en un mensaje de prevención para otros.
La actividad fue presentada por Chirino en los micrófonos de Canal 8, durante el noticiero del mediodía, donde explicó además la preocupación de la organización por el crecimiento de la cantidad de víctimas.
Ya son 71 las víctimas fatales en 2026
Según el relevamiento de la asociación, septiembre terminó con 69 fallecidos y durante los primeros días de octubre se sumaron otras dos víctimas. Entre ellas se encuentra un adolescente de 13 años que murió luego de un siniestro ocurrido en San Martín y otro joven que falleció después de salir a probar una motocicleta que había adquirido recientemente.
Con estos casos, el registro de la organización llegó a 71 muertes en lo que va del año. La cifra ya supera las 62 víctimas fatales contabilizadas durante todo 2025, incluso cuando todavía restan varios meses para finalizar 2026.
Chirino aclaró que pueden existir diferencias entre el relevamiento de la asociación y las estadísticas oficiales de la Policía. El motivo está relacionado con el criterio utilizado para contabilizar las víctimas: la organización también incluye a personas que fallecen después de transcurridos 30 días desde el momento del siniestro.
Más allá del número, desde la Asociación Familiares del Dolor y la Esperanza plantean la necesidad de cambiar la forma de abordar la seguridad vial.
Para Chirino, el objetivo no debería ser solamente intervenir después de que ocurre una tragedia, sino trabajar sobre los factores que pueden evitarla.
Entre ellos aparece especialmente la velocidad, tanto en automóviles como en motocicletas. También señaló el consumo de alcohol y otras sustancias como factores que pueden aumentar el riesgo de sufrir un siniestro.
Las motos representan otro de los puntos de preocupación. Según el relevamiento mencionado por Chirino, el 45% de las personas fallecidas eran conductores de motocicletas.
A su vez, la franja etaria que aparece como la más afectada se concentra principalmente entre los 21 y los 33 años, un grupo en el que los siniestros viales tienen un peso importante dentro de las muertes violentas.
Educación vial desde las escuelas
Frente a este escenario, desde la organización consideran que reducir la cantidad de víctimas requiere una combinación de controles, prevención y educación. En ese sentido, sostienen que la seguridad vial no puede depender únicamente de una mayor presencia policial o de la instalación de más semáforos.
Uno de los ejes que proponen es reforzar la educación vial desde las escuelas, para que quienes serán futuros conductores incorporen desde edades tempranas las normas y responsabilidades vinculadas al tránsito.