Messi y su padre fueron acusados en 2013 de haber defraudado 4,16 millones de euros (5,26 millones de dólares) en impuestos por derechos de imagen del jugador entre 2007 y 2009 mediante la creación de empresas pantalla en Belice y Uruguay, considerados paraísos fiscales en aquella época.Aunque al inicio ambos desmintieron las acusaciones y culparon a un exasesor, finalmente Horacio Messi asumió la responsabilidad de los hechos, desvinculando a su hijo de la gestión y pidiendo el archivo de la causa sobre él.
Sin embargo, tanto el juez instructor de Gavà, la localidad donde vive el futbolista, como la hacienda española se opusieron al sobreseimiento, motivo por el que la familia recurrió a la instancia superior, la Audiencia Provincial.La hipótesis del desconocimiento "no excluye necesariamente el hecho de que el apelante (Messi) pudiera haber advertido la irregularidad de los contratos que firmaba y de las declaraciones en las que omitía los ingresos sujetos a tributación", señaló el jurado.Ahora las diferentes partes deben presentar sus escritos de acusación, antes de que el juez instructor dicte la apertura del juicio oral.Messi, cuatro veces Balón de Oro, es el cuarto deportista más rico del mundo según la revista Forbes, que en 2014 le atribuyó unos ingresos anuales de 64,7 millones de dólares (47,28 millones de euros).