Ya en la madrugada del 9 de abril, la abuela se levanta de su cama para ir al baño y advierte que el invitado no estaba durmiendo en el lugar que le prepararon en la galería. Vio que en la habitación de su nieta había luz e ingresó y allí estaba el sujeto, quien se escondió debajo de la cama cuando lo vio. Se escapó rápidamente y al otro día regresó a buscar sus cosas y huyó.
Con los días, la nena de 12 años le contó a una tía que el sujeto la había abusado sexualmente. Inmediatamente, la madre de la pequeña realizó la denuncia en ANIVI.
Este viernes se acordó en juicio abreviado, la pena de 7 años y 3 meses de prisión efectiva para el sujeto por abuso sexual con acceso carnal en perjuicio de una menor.