Según la hipótesis presentada por la Fiscalía, los policías se hicieron presentes en la vivienda en el marco de una investigación por un supuesto robo en el que estarían involucrados hijos de la pareja. El procedimiento habría comenzado con agresiones y lanzamiento de objetos contra los uniformados.
La situación habría escalado cuando los efectivos intentaron detener a uno de los involucrados. De acuerdo con la acusación, en ese momento Arrieta habría pedido un arma y Parra presuntamente se la entregó. El hombre habría comenzado entonces a disparar contra el personal policial, que respondió al ataque.
El enfrentamiento dejó policías con lesiones leves y móviles dañados. A partir de lo ocurrido, Arrieta fue imputado por lesiones en riña, portación de arma de fuego y daño agravado. Parra, en tanto, quedó acusada por lesiones en riña y daño agravado en calidad de coautora.
Durante la audiencia, ambos acusados rechazaron la acusación fiscal. Según su versión, se encontraban dentro de su vivienda cuando los policías ingresaron y comenzaron a efectuar disparos.
También cuestionaron una de las evidencias incorporadas al expediente: los cartuchos y municiones secuestrados en la vivienda. La pareja sostuvo que esos elementos no les pertenecían y que habrían sido recogidos por niños en un descampado cercano.
La Fiscalía, por su parte, incorporó las municiones como parte de la evidencia que permitirá reconstruir el episodio. Por eso, uno de los próximos pasos será realizar peritajes balísticos para determinar el tipo de arma utilizada y establecer si los proyectiles o cartuchos secuestrados están vinculados con los disparos efectuados durante el procedimiento.
Una pareja que ya había sido condenada
El nuevo expediente se suma a los antecedentes judiciales que pesan sobre ambos acusados. En 2024, Joana Verónica Parra y Fredi Jesús Arrieta fueron condenados por intentar robar una motocicleta en pleno centro de San Juan.
El hecho había ocurrido el 8 de noviembre, alrededor de las 13, frente al edificio de la Oficina de Notificaciones del Poder Judicial. Según la investigación de aquel momento, Arrieta utilizó una ganzúa para violentar la traba de seguridad y el tambor de una motocicleta estacionada, mientras Parra vigilaba la zona.
Ambos intentaron trasladar el rodado hacia calle Laprida, pero el propietario advirtió la maniobra y alertó a los policías que realizaban tareas de seguridad en el sector. Los efectivos intervinieron y lograron detenerlos.
Por ese episodio, Parra recibió una pena de 2 años y 9 meses de prisión efectiva, mientras que Arrieta fue condenado a 8 años y 2 meses, una pena que unificó ese delito con condenas anteriores.
En la audiencia realizada este miércoles, el juez Juan Meglioli fijó un plazo de dos meses de Investigación Penal Preparatoria (IPP). Durante ese período, la Fiscalía deberá reunir pruebas, avanzar con las pericias y reconstruir la secuencia del enfrentamiento.
No se dictaron nuevas medidas de coerción contra la pareja porque ambos ya permanecen privados de la libertad por otras causas que tramitan en el fuero de Flagrancia.