Los investigadores trabajan para determinar si esas heridas son producto de un intento de quitarse la vida o si fueron provocadas por vecinos que lograron reducirlo antes de que llegara la Policía.
La detención generó una escena de alta tensión en la zona. Varios vecinos reconocieron al acusado e intentaron agredirlo mientras era retirado esposado por los efectivos. La Policía tuvo que intervenir para controlar la situación y proteger al detenido hasta trasladarlo a una dependencia policial. La indignación en el barrio era palpable: horas antes, la provincia entera había conocido el brutal femicidio de una madre de 34 años que iba camino al trabajo.
La reconstrucción de la causa, a cargo del fiscal Nicolás Schiattino, incorporó nuevos elementos que grafican la violencia del ataque. Marín, que se desempeñaba como chofer de Uber, persiguió deliberadamente a Gemma con su automóvil mientras ella circulaba en motocicleta. La acorraló cerca de una planta eléctrica en la zona de La Costanera, provocó que la moto se desestabilizara y la mujer cayera violentamente al asfalto. Luego bajó del auto y la atacó con un objeto cortopunzante, quitándole la vida en el lugar.
Un efectivo policial que prestaba servicio en una planta transformadora cercana escuchó los gritos de Gemma y efectuó un disparo al aire con su arma reglamentaria para intentar disuadir al agresor. La detonación provocó que Marín interrumpiera su accionar. En ese momento, el sospechoso tomó un arma de fuego que llevaba consigo, abandonó el vehículo y escapó corriendo a campo traviesa hacia el sector norte del descampado lindante al predio.