Como no obtenían respuesta, sus compañeros lograron abrir la casa, junto a Darío y su sobrino, y allí lo encontraron, sin vida. “Vi la casa un poco revuelta y a mi hermano tirado, no sé qué le habrá pasado”, dijo Darío.
Miguel Ángel fue hallado sin vida, con dos heridas cortopunzantes a la altura del pecho. Además, no estaba su arma reglamentaria y se cree que se la habrían llevado los delincuentes tras cometer el crimen.
“Era una excelente persona, no merecía que le hagan esto. Quiero que hagan todo lo posible por encontrar a quienes lo mataron”, dijo. Y aseguró que “no tenía problemas con nadie”.
Ante la consulta de cuál era su hipótesis de lo ocurrido, Darío respondió concretamente: “No creo que haya sido un robo”.
La víctima sufrió duros y varios golpes en su familia en los últimos meses. Hace 3 meses falleció su mamá y sólo una semana después murió su mujer.
Miguel tenía tres hijos, que viven actualmente en Salta, y estaba buscando escuela en San Juan para traérselos a vivir con él.
El fiscal Renato Roca de la UFI Delitos Especiales está a cargo de la investigación que busca arrojar luz a lo ocurrido.