De acuerdo con un comunicado oficial difundido por el Gobierno nacional, el procedimiento se puso en marcha tras la denuncia realizada por la CAIJ, que además señaló que el juguete presenta diversas irregularidades vinculadas al cumplimiento de las normas de seguridad exigidas para su comercialización en la Argentina.
Qué juguete retirarán del mercado
El producto involucrado es el Squeezy Dumpling, también conocido como Squishy, un juguete sensorial y antiestrés con forma de empanada asiática que se comercializa dentro de una pequeña vaporera de plástico.
Fabricado con un polímero flexible, el juguete está diseñado para ser apretado repetidamente y ganó popularidad entre niños y adolescentes, tanto en comercios físicos como en plataformas de venta online.
Según la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, este producto contiene benceno, una sustancia química cuya presencia fue detectada en niveles que superan los máximos admitidos por las regulaciones de seguridad.
La entidad presentó la denuncia ante la Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial, solicitando el retiro inmediato del juguete de todo el territorio nacional.
Desde la cámara indicaron además que el producto se encuentra disponible en numerosos comercios del barrio porteño de Once y también se comercializa en distintos puntos del país mediante tiendas físicas y plataformas digitales.
El presidente de la entidad, Matías Furió, explicó a Economía Sustentable que “el Observatorio de la CAIJ monitorea de forma sistemática las alertas de organismos internacionales de seguridad de productos y a partir de allí se detectó la alerta sobre Squeezy Dumplings, emitida por el Reino Unido, que había derivado en el retiro del producto y en el decomiso de más de mil unidades allí.
“A partir de eso, hicimos un relevamiento propio del mercado argentino y confirmamos que había unidades circulando, tanto en plataformas de e-commerce como en comercios físicos. Con esa evidencia, presentamos la denuncia correspondiente ante la Subsecretaría de Defensa al Consumidor y Lealtad Comercial de la Nación”, destacó Furió.
Por qué el Squeezy Dumpling representa un riesgo
En el comunicado oficial,al que accedió Economía Sustentable, la Subsecretaría explicó que el juguete presenta un “grave riesgo químico” debido a la presencia de benceno en concentraciones superiores a los límites legales permitidos.
El organismo precisó que esta sustancia puede ingresar al organismo por inhalación o mediante el contacto directo con la piel, incluso cuando el juguete no es ingerido.
El titular de la CAIJ sostuvo que el benceno es una sustancia clasificada como cancerígena y advirtió que puede absorberse a través de la piel durante la manipulación habitual del producto.
“El benceno está clasificado como cancerígeno para humanos —Grupo 1 según la IARC, dependiente de la Organización Mundial de la Salud— y su asociación más documentada es con la leucemia mieloide aguda”, detalló Furió.
Además, alertó que “a eso se suman efectos agudos: irritación de piel, ojos y vías respiratorias, y síntomas como mareos o náuseas ante exposición más intensa”.
“La evidencia que sustenta nuestra denuncia es la propia alerta del organismo británico OPSS, que midió una concentración de benceno en la capa exterior del producto muy por encima del límite legal permitido allá, y que motivó tanto una orden de cese de ventas como el recall desde usuarios finales”, sostuvo.
Además del riesgo químico, las autoridades señalaron que el juguete incumple otros requisitos obligatorios para su comercialización en el país.
Entre las irregularidades detectadas figuran la ausencia del Marcado de Conformidad, la falta de identificación del importador responsable y la inexistencia de advertencias de seguridad redactadas en castellano.
Según informó el Gobierno, estas deficiencias también fueron consideradas al momento de iniciar el procedimiento para retirar el producto del mercado.
El Gobierno inició el retiro del juguete
La Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial informó que ya trabaja en el procedimiento administrativo para retirar el Squeezy Dumpling de la comercialización.
Al mismo tiempo, notificó a las autoridades provinciales para que lleven adelante las tareas de fiscalización correspondientes en los distintos distritos. De acuerdo con el comunicado oficial, el objetivo de estas acciones es resguardar la salud de los consumidores y evitar que el producto continúe disponible para la venta.
El Squeezy Dumpling, un popular squishy antiestrés con forma de empanada asiática, quedó bajo la lupa tras detectarse benceno en su composición.
Las actuaciones comenzaron luego de recibir la denuncia presentada por la Cámara Argentina de la Industria del Juguete. El presidente de la entidad, confirmó además que mantuvo una conversación con el secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, quien le informó que el Gobierno ya inició las actuaciones administrativas y que se desarrollan operativos de control en distintos puntos del país.
La denuncia formal presentada por la CAIJ implica ahora que las autoridades nacionales deberán avanzar con las medidas previstas para concretar el retiro del producto y verificar el cumplimiento de la normativa vigente.
Qué antecedentes internacionales tiene el caso
La denuncia presentada en la Argentina se apoya en antecedentes registrados en otros países. Según explicó la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, el caso toma como referencia las alertas emitidas por Safety Gate, el sistema europeo de vigilancia de productos no alimentarios peligrosos, y por la Office for Product Safety and Standards (OPSS) del Reino Unido.
La entidad indicó que esos criterios de seguridad son equivalentes a los aplicados en la Argentina y también coinciden con los utilizados por otros organismos internacionales de referencia.
En el Reino Unido, el Squeezy Dumpling ya fue retirado del mercado después de que las autoridades detectaran una concentración de 20 miligramos de benceno por kilogramo, cuando el límite permitido por la normativa es de 5 miligramos por kilogramo.
Ese resultado motivó la adopción de medidas para impedir su comercialización en ese país.
La CAIJ utilizó esos antecedentes como fundamento para solicitar que se adoptaran medidas similares en la Argentina.