La denuncia a su vez refería que se comercializaban a través de una tienda online, sin atención presencial, pero que contaba con una dirección de retiro de los productos adquiridos.
Ante esta situación, y con el consecuente riesgo para la salud de las personas que pudiesen adquirir el producto, al no contar con la certificación y los controles correspondientes, la fiscal Ramírez solicitó una orden de allanamiento al local donde se comercializaban los productos apócrifos, ubicado en la calle Humboldt al 100. La medida fue autorizada por el Juzgado N° 26.
Casi 300 masturbadores masculinos secuestrados
El procedimiento fue realizado por personal de la Sección Robo Mercadería en Tránsito de la Policía de la Ciudad y del Cuerpo de Investigaciones Judiciales del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad.
Como resultado del allanamiento, se secuestraron 281 masturbadores masculinos de marca apócrifa, que pueden ser dañinos para la salud al no ser fabricados ni supervisados por la empresa responsable, que es la que garantiza la calidad de sus componentes.
Asimismo, se imputó al responsable del comercio por el delito de venta, suministro o distribución de sustancias peligrosas para la salud disimulando su carácter nocivo -Artículo 201 del Código Penal-.