"Dado que por la reforma de Ganancias, las provincias y CABA perderían 0,06% del PIB de acá a fin de año, si el sistema de Compre sin IVA se aplicara plenamente, saldrían ganando 0,05% del PIB, dado que por el reintegro cobrarían un extra de 0,11% del PIB", señaló el documento del Iaraf.
Según el instituto, un factor clave que podría potenciar este diferencial positivo para las provincias es si el programa llegara a impulsar que compras que antes se hacían en efectivo ahora se hagan con medios electrónicos de pago, como tarjetas de débito o aplicaciones bancarias en celulares.
Si el aumento de la formalización de transacciones fuera del 10% -un escenario conservador para el Iaraf-, esto implicaría un incremento de base imponible de impuestos equivalente al 0,3% del PIB en el último trimestre del año.
En ese caso, las provincias y CABA terminarían con un ingreso extra de recursos de 0,08% del PIB y Nación perdería 0,59% del PIB.
El informe trabaja bajo el supuesto de que los 20 millones de personas hagan uso pleno del reintegro, esto es, que consuman el reintegro máximo de $18.800, lo que implica un adicional de consumos por $376.000 millones al mes que cubre la Nación con recursos propios.
Al consumir el reintegro, el fisco nacional, los fiscos provinciales y municipales cobran tributos: un 22% de recaudación conjunta de IVA y Ganancias -provincias y Nación-, un 5% de ingresos brutos provincial y un 3% de Tasa de Inspección Seguridad e Higiene (TISH) municipal.
"Es decir que sobre los $376.000 millones mensuales, Nación recauda el 10% (46% de la suma de IVA y Ganancias), Provincias y CABA el 12% (54% de la suma de IVA y Ganancias), Provincias por ingresos brutos el 5% y municipios por TISH municipal el 3%", detalló el documento.
"Si el nivel de uso del sistema de reintegro del 21% de las compras con tarjeta de débito fuera del 60%, las provincias saldrían hechas, ya que la recaudación extra sería de 0,06% del PIB", afirmó el Iaraf.
Por último, señaló que las ganancias netas para las provincias podrían disminuir si aumentara la inflación, dado que los montos en juego son estables y el PIB nominal podría verse incrementado, pero "en principio seguirían teniendo un ingreso neto positivo".
"Los recursos que obtendrían por el reintegro del 21% de las compras seguirían siendo más elevados que los que resignarían por la reforma de ganancias", concluyó el documento.