La maniobra arriesgada se dio cuando el avión descendió a unos 45 metros de la pista como para aterrizar, pero inmediatamente el piloto Leonardo Barone lo puso de costado y retomó vuelo.
En un tramo del diálogo se escucha que desde la torre de control le piden que "por ahora mantenga la trayectoria a Quilmes, 3.000 pies, y atento".
"Entiendo que quiere hacer una pasada de pista 13-31 para posterior volver al aterrizaje, ¿eso es correcto?", le consultó la mujer a Barone. Luego, le indicó: "No descienda sobre 3.000 pies para no penetrar el aterrizaje de San Fernando".
El piloto volvió a preguntar "¿libre descenso para el 01?", y desde el comando le reiteraron: "Negativo. Mantenga 3.000 pies. Mantenga 3.000, denme unos minutos que liberamos el aterrizaje de San Fernando y le damos libre descenso".
A los pocos segundos, el piloto de la aeronave presidencial respondió: "Ah, ok, entendí que era libre descenso. Estamos manteniendo 2.300 pies".
Pero desde la torre de control le aclararon: "Yo nunca le di libre descenso". "Perdón", dijo Barone.