Marta afirmó que "tenemos que lograr que este poder judicial machista y patriarcal cambie, reflexione sobre tantas pibas, tantas hijas, amigas vecinas, sobrinas y nietas desaparecidas, que no son pibas que se van por su cuenta sino que se las llevan".
"Hay un poder judicial que tiene que reflexionar que no están trabajando bien, que no se toma en serio las búsquedas", afirmó la mujer que aún recuerda aquel 26 de julio de 2017 cuando, al no volver su hija Johana, se dirigió a una comisaría a denunciar la ausencia y se rieron de ella.
Ramallo reclamó un poder judicial que sea "feminista, no machista".
"Quisiera cambiar una lágrima por una sonrisa por cada piba encontrada", remarcó la mujer, que sólo sonríe hoy cuando ve a Mailén la hija de Johana y la ve tan parecida a su hija asesinada.
La madre de Johana dijo: "no quiero salir ni que salgan las pibas a la calle gritando vivas nos queremos, quiero ver a las pibes correr por las calles, que sean libres".
"Quiero que nuestras pibas cambien miedo por libertad", expresó con emoción.
El 26 de julio de 2017, Johana Ramallo salió a las 17 de su casa de La Plata tras decirle a su mamá que volvería "entre las 20.30 y las 21", pero nunca regresó y en la casa quedó esperándola su madre, su abuela y su hija de, en ese entonces, 6 años.
La última imagen suya fue tomada por la cámara de seguridad de una estación de servicio situada en las calles 1 y 63 de La Plata, en la que se la ve entrando a un baño ese mismo día, poco después de salir de su casa.
Ese mismo día, a las 23.30, Marta Ramallo denunció la desaparición de Johana y comenzó, sin ser consciente aún de ello, una lucha que se extendería durante casi dos años en las que reclamó a las autoridades que busquen a su hija, de quien presumía había sido víctima de una organización de trata de personas
No fue hasta abril de 2019 que a Marta le informaron que unos restos humanos hallados en la zona de Palo Blanco, en Berisso, pertenecían a Johana.
Las pericias realizadas los dos restos humanos hallados determinaron que la joven había sido descuartizada y que su muerte habría ocurrido entre septiembre de 2017 y enero de 2018.