El enojo de Mauricio Macri con María Eugenia Vidal
Eso se vio en su reacción durante una recorrida por San Nicolás. “Vos no podés mandar el 95% de tu ejército para un lado y después aliarte con el enemigo”, dijo -sin disimular de qué lado de la trinchera está- a un dirigente político bonaerense que lo vio el jueves. “Hay que ser más responsables”. Macri pretendía para Vidal la misión de ordenadora del día después. Su prescindencia de apoyos permitía proyectarla como el nexo que uniría las partes destruidas de esta interna salvaje a partir del 14 de agosto.
Eso ya no pasará y es una incógnita qué figura podría ofrecer ese servicio en la cúpula del PRO. Después de definirse, Macri va a desaparecer de escena hasta la veda electoral. No estará en los cierres de campaña salvo el de la Ciudad. A pesar de que llegó el domingo pasado de un largo viaje y su agenda preveía quedarse en la Argentina hasta la elección, volverá a subirse a un avión para dar su última clase de dos horas en un seminario sobre liderazgo en la Universidad Barna de República Dominicana. Viajará el martes por la tarde y estará apenas unas horas en Santo Domingo. La madrugada del viernes, cuando la campaña ya sea historia, aterrizará en Buenos Aires. En su entorno dicen que quiso cambiar la fecha de su clase pero no pudo. Raro.
Fuente: TN