Sin embargo, desde la entidad advirtieron que estos factores no alcanzaron para modificar la tendencia de fondo. La baja mensual reflejó que los consumidores continúan administrando con cautela sus ingresos y priorizando compras puntuales por sobre la adquisición de bienes de mayor valor.
Comercios cautelosos
Respecto de la situación económica de los comercios, el 50,1% de los empresarios consultados afirmó que su realidad se mantuvo estable respecto de un año atrás, mientras que el 43,1% manifestó atravesar un escenario desfavorable, una proporción inferior a la registrada en mayo. Solo una minoría consideró que su situación mejoró.
Las expectativas para los próximos doce meses también reflejan prudencia. Más de la mitad de los comerciantes (52,3%) cree que el panorama permanecerá sin cambios significativos; un 37,7% espera una recuperación de la actividad y apenas un 10% prevé un deterioro.
La cautela también se traslada a las decisiones de inversión. Casi seis de cada diez empresarios (59,3%) consideran que el contexto económico actual no es favorable para realizar inversiones o ampliar sus negocios, mientras que solo un 12,2% lo percibe como un momento propicio.
Los rubros que crecieron y los que siguen en baja
El desempeño fue dispar entre los distintos sectores del comercio minorista.
Los mayores incrementos interanuales se registraron en:
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Perfumería: +9,5%.
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Farmacia: +5,4%.
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Alimentos y bebidas: +2,9%.
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Textil e indumentaria: +1,9%.
En cambio, continuaron mostrando caídas:
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Bazar, decoración y muebles: -3,1%.
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Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción: -2%.
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Calzado y marroquinería: -1%.
Crecen las ventas por internet
Uno de los datos más destacados del informe fue el crecimiento del canal digital. Las ventas online realizadas por comercios con locales físicos aumentaron 16,7% interanual y 4,1% respecto de mayo, consolidando una tendencia positiva en el comercio electrónico.
Márgenes ajustados y mayor competencia
Desde CAME señalaron que el leve repunte registrado en junio respondió exclusivamente a factores coyunturales y no refleja una recuperación sostenida del consumo.
Además, los comerciantes advirtieron sobre la pérdida de rentabilidad producto del aumento de los costos fijos, la necesidad de ofrecer promociones y financiación en cuotas para concretar ventas y el crecimiento de la competencia de productos importados.
En ese escenario, el sector mantiene una postura de prudencia financiera, con escasas expectativas de expansión en el corto plazo y proyectos de inversión que, en su mayoría, permanecen postergados.