Los argentinos Renzo Spasiano y Carlos Eduardo Juárez, este último mendocino, junto a otros dos tripulantes, viajaban en un yate en el Mar Caribe con el objetivo de asistir a las víctimas del último terremoto de Haití: “No les quedaba nada para llegar al continente”, se lamentó Spasiano.
De todas maneras, confirmó que la Marina “retomó la búsqueda activa. Hoy un avión ya salió a rastrillar nuevamente la zona”, y contó: “Me comuniqué con mi papá y me dijo que estaban viendo para ir a la isla Alacrán”.
Con respecto a la bengala que se divisó en los últimos días, la hermana de uno de los desaparecidos explicó que "no había indicios de que el yate hubiese estado allí”.
En declaraciones para TN, Liliana, la madre de Renzo, se mostró desconcertada frente a lo ocurrido: “No sabemos nada específico de lo que pudo haber ocurrido, el clima no influyó porque no hubo tormentas tropicales ni tampoco nada que pudiera alarmar. El barco estaba muy bien equipado, con tecnología”.
Una posibilidad que se manejaba, era que el yate pudo haber sido secuestrado por piratas haitianos o venezolanos, luego de que se detuvieron a recargar combustible.
En ese sentido, familiares y amigos de los tripulantes comenzaron una búsqueda de manera privada, pero días después, tras un reclamo expreso, la Marina mexicana se sumó a las tareas de búsqueda, pero nada se supo hasta el momento.