Testigos del episodio aseguraron que Orlando se metió sin salvavidas a bordo de un kayak recreativo, que es una embarcación mucho más estable que uno común y que no está diseñada para recorrer grandes distancias. La laguna tiene 200 hectáreas y unos 15 metros de profundidad y se encuentra dentro del complejo.
La Policía llegó al lugar tras una llamada al 911 por parte de una guardavidas del barrio cerrado, quien indicó a los efectivos que un grupo de jóvenes se metió en el lago y que uno de ellos no salió. Más tarde, cuando arribaron al complejo ubicado en el kilómetro 45 de la ruta 9, los amigos de Guido le confirmaron a los oficiales que se había caído al agua y no se sabía nada de él.
En el lugar trabajaron desde el sábado efectivos de la Prefectura Naval y la Policía Bonaerense para rescatar el cuerpo, mientras que la familia de la víctima se encontraba a la espera del desenlace en la casa a la que el joven había asistido. El Municipio de Escobar y el gobierno bonaerense destinaron un cuerpo de psicólogos para brindarles acompañamiento.
Para la búsqueda, que duró varios días, se usaron media docena de embarcaciones, entre gomones, motos de agua y grandes botes. Por tratarse de un lago artificial, uniforme y sin salida al río, el perímetro de búsqueda estuvo controlado, aunque conspiró la escasa visibilidad debajo del agua y la profundidad de algunos sectores.